- Lava y seca bien la zona a tratar. Trabaja a la sombra, con la superficie fría.
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Plásticos: aplica el restaurador con una esponja, repartiéndolo de forma uniforme, y retira el exceso con el paño de microfibra.
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Arañazos: aplica una pequeña cantidad de reparador en la esponja y frota sobre el arañazo con movimientos circulares. Retira los restos con el paño de microfibra hasta que quede brillante.
- Repite si hace falta en los arañazos más marcados.
Consejo: prueba primero en una zona poco visible. Está pensado para arañazos superficiales; los que llegan a la chapa necesitan reparación profesional.